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Rebajas: menor precio, mismos derechos

Las rebajas son una buena oportunidad para poder conseguir productos a precios más económicos que el resto del año, sin embargo, la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) señala que esto no debe repercutir en la calidad de los mismos ni en los derechos de los clientes, ya que este tipo de ventas tienen que cumplir unos requisitos imprescindibles, como mantener la garantía de dos años y marcar en la etiqueta del artículo el precio anterior.
Fecha: 09 de Enero de 2018

La liberación del horario comercial en la Comunidad de Madrid permite establecer el periodo de rebajas cuando se considere oportuno, aunque la mayoría de los establecimientos siguen optando por dos épocas fundamentalmente: enero, una vez superada la Navidad, y julio, mes previo a las vacaciones de verano. Con las primeras ofertas del año, la OMIC recuerda los derechos de los consumidores y advierte de que las liquidaciones o saldos no son rebajas.

Distinguir las rebajas de otro tipo de ofertas
Un establecimiento que anuncie en su escaparate que está en periodo de rebajas debe tener como mínimo la mitad de sus productos rebajados; si son menos no se puede anunciar como tal o se estaría dando una información errónea, que podrían inducir a pensar a los consumidores que la mayoría de los productos de la tienda están rebajados, cuando no es así. La duración del periodo de rebajas debe exhibirse en un lugar visible al público incluso cuando la tienda esté cerrada.
Para que un artículo se considere rebajado, el precio anterior debe figurar en la etiqueta junto con el nuevo (en ambos casos incluyendo el IVA), y estar expuesto de manera independiente a los productos que no lo están. Además cumplirán todas las normas de calidad y etiquetado anteriores y debe haber estado incluido con anterioridad en el establecimiento en condiciones de precio ordinario.
Las ventas de liquidación (artículos a la venta a precio más bajo por cierre o cambio de negocio) y los saldos (artículos de temporadas anteriores o con taras) no se consideran rebajas. Se pueden simultanear, pero tienen que estar expuestos en lugares diferentes y claramente diferenciados.

Garantía y devoluciones de compra
Al igual que sucede fuera de rebajas, los productos tienen una garantía de dos años, y el establecimiento está obligado a aceptar la devolución si tiene un defecto de fábrica. En caso de que el consumidor quiera devolver el producto por otros motivos (cambio de talla, color o modelo), el establecimiento comercial es libre de aceptarlo o no, aunque está obligado a anunciarlo claramente. Pero si durante el resto del año admite la opción de devolución por cualquier circunstancia y en rebajas no (o de determinados artículos), debe anunciarlo claramente a los consumidores. Lo mismo sucede con las formas de pago.
Los establecimientos pueden cobrar los arreglos de los artículos rebajados pero deben informar sobre ello e indicar los precios detallados.
En el caso de compras a distancia o por Internet, se puede desistir de la compra durante 14 días sin explicar el motivo, también en rebajas.

Consejos y recomendaciones a los consumidores
La OMIC recomienda a los compradores que aprendan a diferenciar entre artículos de saldo y de rebajas.
En cuanto a los tiques o facturas, señala que siempre se deben conservar, ya que serán imprescindibles en caso de reclamación. Además indica que es conveniente informarse de la política de devoluciones del establecimiento para evitar sorpresa ante un cambio, así como comprobar si está adherido al Sistema Arbitral de Consumo, una fórmula gratuita y efectiva de resolución de conflictos entre el comercio y el cliente.
Finalmente, la OMIC recuerda que las rebajas conllevan una reducción del precio pero no de la calidad ni de los derechos de los consumidores. Ante la vulneración de estos, se puede presentar una reclamación en el propio establecimiento (que está obligado poner a disposición de los usuarios hojas con este fin en cualquier momento del año) o bien en la OMIC.