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El 17 de febrero de 2006, tras varios años de letargo, la Casa de Castilla-La Mancha volvía a formar parte del entramado asociativo valdemoreño para rescatar y difundir el folclore, la cultura y las tradiciones de la tierra de origen de sus socios. En menos de un año la presencia de castellano-manchegos ha dejado huella en celebraciones populares como San Marcos o las fiestas de septiembre. Como su ilustre paisano Don Quijote están cargados de ideales que, con toda seguridad, se materializarán haciendo uso del sentido práctico de Sancho Panza. La Casa de Castilla-La Mancha de Valdemoro fue fundada en 1985 pero cuatro años más tarde dejó de tener actividad, a pesar de que el 40% de los valdemoreños tiene sus raíces en esta Comunidad Autónoma.
En enero de 2006, el vecino procedente de Tomelloso José Mª Ramírez decide hacer un llamamiento a sus paisanos para intentar reflotar un proyecto cuyo objetivo fuera difundir la diversidad de tradiciones de esta región y que pudiera estar al nivel de las otras dos casas regionales con que contaba Valdemoro.
Fue necesaria una segunda convocatoria -a la primera sólo acudieron tres personas- para comprobar que el sueño de Ramírez -que sería su primer presidente- se podía materializar. Cerca de 80 vecinos acudieron al Centro de Asociaciones dispuestos a comenzar una andadura como colectivo unido por un origen común.
A pesar de los inconvenientes propios de la organización y los trámites que conlleva registrarse como asociación, redactar estatutos y demás burocracia, pronto comenzaron a ver los frutos de su esfuerzo.
El día de San Marcos -que se conmemora en abril- ya gozó de la impronta castellano-manchega; aunque todavía no tenían prevista su presentación, improvisaron una degustación de queso y limonada muy apreciada por todos los asistentes.
Desde ese momento su integración en la vida social de Valdemoro ha sido total y ha estado a la altura de colectivos plenamente asentados. En junio organizaron una fiesta con un doble objetivo: conmemorar el Día de Castilla-La Mancha -que se celebra el 31 de mayo- y darse a conocer oficialmente. En esta jornada la nueva casa regional estuvo arropada por el grupo de coros y danzas La Rosa del Azafrán de Consuegra (Toledo). En su propósito de difundir su cultura organizaron además una misa manchega y también distinguieron como socios de honor y manchego del año a representantes de la Corporación local.
AGRADECIDOS Y ORGULLOSOS
“Quien no sabe de dónde viene, no sabe dónde está y no sabe adónde va” es el lema con que la Casa de Castilla-La Mancha coronó su caseta en el Encuentro de Asociaciones. La actual presidenta, Mª José Santacruz, es la autora de esta sentencia que, en su opinión, reúne la filosofía de un colectivo con socios de todas las provincias y edades, aunque predominan los de Ciudad Real y de 40 a 50 años. “Vivimos en Valdemoro, un municipio al que -aseguró- estamos muy agradecidos por su buena acogida, pero orgullosos de unas raíces que queremos rescatar del olvido y compartir con todos los vecinos, sea cual sea su procedencia”.
Un claro exponente de estos propósitos son la propia presidenta y la tesorera, Eva Villasevil, que enumeran con entusiasmo la riqueza de su tierra: “ha dado un personaje literario universal como el Quijote y, entre otras muchas cosas, productos gastronómicos como la miel, el queso o el azafrán; además conserva tradiciones artísticas únicas, como el bordado de Lagartera”.
En cada una de las celebraciones en las que ha participado ha conseguido atraer nuevos socios hasta llegar al número actual de 200, lo que da la medida del éxito de su trabajo y la buena acogida de sus iniciativas, en las que han contado con la colaboración económica del Ayuntamiento de Valdemoro, de la Caja de Castilla-La Mancha y de la Diputación de Toledo. Con la pequeña cuota que pagan, los socios han disfrutado además de una excursión cultural, con guía incluido, a Sigüenza (Guadalajara).
De su corta aunque intensa trayectoria, sus responsables han aprendido que es necesaria mucha organización y previsión. Éste es el motivo de que ya tengan cerrado el calendario del año que acaba de empezar y en el que tienen actividades casi cada mes. Incorporan novedades como la fiesta de la vendimia; pronostican que será el evento del mes de octubre. Para entonces esperan haber consolidado el grupo de jotas, que ha dado sus primeros pasos en el Festival de Villancicos 2006, o el de chirigotas que se presentará en el Carnaval.
Cuota: 3 euros al mes. |