La Policía Local decomisará los perros potencialmente peligrosos y los trasladará a la perrera municipal si sus propietarios incumplen las normas establecidas en la Ley 50/1999 sobre tenencia de animales potencialmente peligrosos. Así lo recoge un protocolo de intervención, aprobado por la Concejalía de Seguridad Ciudadana y Presidencia para coordinar el trabajo que lleva a cabo la Policía y el Área de Sanciones.